COLORISTA

Viernes 21 de septiembre de 2018

Le has hecho una corrección de color a mi película.
Y haberlo notado
me hace sentir ridícula.

Dejé de ser romántica
cuando en el campo de la semántica
dejé de asociar la felicidad con la pareja.
Después de la moraleja
de haber perdido el sentido
junto con mi gran amor.
A lo mejor,
quedé ciscada,
porque en el filo de la cascada
no supe de dónde ni de quién sostenerme.
Y la caída libre parecía no terminar.

Por fin he tocado fondo
después de un duelo tan hondo;
al presenciar cómo mi mundo
se derrumbó en mi nariz,
haciéndome la má grande cicatriz
de todas las heridas de guerra
que me han quedado marcadas en el alma.

Me refugié en mí misma.
Hice de mí, mi propio resguardo
para lamerme las heridas
de las balas perdidas.

He recogido uno a uno mis pedazos
y he podido volverme a armar,
pero no he podido volver a amar
después de haber pasado tres años
y tantos peces en el mar.
Será el recuento de los daños
lo que me ha hecho frenar.

Nos enseñan desde primaria a tomar distancia,
pero yo lo he aprendido hasta ahora.
y tú, a buena hora,
has llegado a pararte muy cerca;
por más que me encuentres tan terca.

Me he convertido en la reina de las escépticas.

Pero tú has llegado a tirarme esa corona
Y todo este escepticismo que se desmorona
cuando dilatas mis pupilas
con sólo mirarme fijo.

Y es que alguien un día me dijo
que nada dura para siempre;
tampoco el dolor.
Y tú me curas
las costras prematuras
de mis locuras.
Y me aseguras
que no hay nada seguro más que este instante.

Y en un abrazo me enlazas calma,
eso de algún modo me restaura el alma.

En las zonas más heladas de mi pecho
que han perdido sensibilidad,
depositas tu calor,
resucitas el amor que ha estado en coma;
porque no pretendes borrar con una goma
todo el dolor que por mi memoria se asoma.

Me permites compartirte
lo que puedo permitirme
de mi pasado.
Lo que quiero rebobinar
de este carrete velado.
Y sabes que tuve un gran amor
que no será olvidado.

Pero tú no te asustas con mi historia,
ni cuando ves que forcejeo con la memoria,
ni huyes como han hecho otros al descubrir mis cicatrices;
y me ayudas a sembrar nuevas raíces,
porque ves muy claro que soy una sobreviviente.
y me haces recordar que tengo un alma ardiente
y que soy valiente al permitir que me descubras.

Y encuentras cómo cruzar mis barreras

y exploras todas las maneras.

Compartes conmigo este goce
en desafiar fronteras.

Y no me la crees cuando te digo que estoy triste,
y me exprimes gotas de felicidad
para demostrarme que no estoy seca.
Y logro recurrir a la biblioteca
de mi subconsciente
Y acceder a las monografías de viejos amores,
y hablar de dolores que aún siguen vigentes,
y observar los colores que hoy están latentes.

Y re-significar.

Y me ayudas a plantarme sobre la tierra
y a estar preparada para cualquier próxima guerra,
pero también a bajar la guardia
cuando no hay razón de estar a la defensiva.

Has hecho ajustes muy afortunados en el look de mi película,
porque a través de mi grieta
ves a una mujer completa.

Eres el etalonador
que ha hecho una mejora
de la luz y el color,
ya que has tenido el valor
de jugártela conmigo,
e insistes en que valgo la pena.

Por eso te he llamado colorista,
porque has puesto un toque de magia
en mis nuevos fotogramas,
logrando re-iluminar
toda la secuencia de mi presente.

Color_Grading