MANOS AL TIMÓN, MARINERA.

lunes 1 de enero de 2018

Manos al timón, marinera;
Se acerca la primavera
Y el vaivén de la olas
no espera para navegar.
 
Ayer se fue el año con la última luna
Y ninguna de mis memorias fue vivida en vano;
Mareas altas y bajas vinieron de la mano.
Hubo algunos faros que compartieron conmigo su luz,
Y me dieron techo en noches de tormentas atoradas en el pecho.
 
Vivencias transformadas en memorias
forman la estela
que va dejando huella,
que va dejando historias,
Tras todo lo vivido en este año recorrido.
  
La ambigüedad del tiempo
se entreteje en recuerdos,
en canciones, en buenas lecturas,
en conversaciones, en ciudades,
en latidos, en momentos compartidos.
 
Hoy es el primero de 365 atardeceres
Y se irán asomando uno a uno
para demostrar que más adelante, hay más.
 
Y sé que no habrá garantías
que, en alguno de esos días,
me eximan de volver a naufragar.
 
Naufragué en mi mar-adentro,
Y tuve que mirar adentro,
Y sumergirme en las profundidades
de mi océano interior.
 
Me revolcaron mis propios remolinos,
Y aprendí a entrar y salir de la muerte.
Sobreviví al naufragio en alta mar,
Y tuve que volverme a armar.
 
Levar el ancla de un terreno de nostalgia,
Enderezar el mástil,
Izar la vela,
Y recordar que ha habido tiempos
en los que mi barco vuela.
 
Manos al timón, marinera;
¿Te asusta no saber lo que te espera?
¿Acaso las mejores cosas no ocurren cuando no las esperas?
Detrás de lo contemplado,
también hay un universo.
 
Viento en popa a toda vela;
Por un nuevo verso,
Por el próximo beso,
Por un corazón que guíe a la mente
en vez de dejarse mandar por ella.
 
Por una consciencia despierta,
Por esta mujer que se manifiesta,
Por la liberación de los fantasmas del pasado,
Y amar la libertad del que no se quedó a mi lado.
 
Por más historias que contar,
Por más personas que amar,
Por todas las posibilidades
que emergen del mar
al tener el valor de navegar.
.Manos al timón, marinera.