domingo 24 de julio de 2016
No puedo conectar con tu mirada,
no puedes conectar con mi dolor,
no me dejas conectar con el tuyo.
Se ha marchitado lo que un día fue capullo.
Y floreció con tal belleza,
que hoy me rebasa la tristeza.
Que ya sólo seas amable… no sabes cuánto pesa.
Sólo dejas tiempo para romper el hielo,
pero no el suficiente para el deshielo.
Abre el gélido puño del pasado,
y permite que los rayos nuevos del sol
esclarezcan y deshielen nuestro paisaje.
No logro descongelar tu corazón,
porque el mío está en estado de hipotermia.
¿De dónde saco calor con tu frialdad?
No me abres un espacio de calidad.
No puedo entrar, me mata saberlo;
vuelvo a intentar, no puedo creerlo.
Cambiaste la chapa de tu corazón,
hoy soy llave que ya no abre.
Y sé que no abrirás,
ni aunque la cerradura taladre.
Es una pesadilla;
tocar a tu puerta insistente,
me astilla.
Ya has puesto reja,
alambre de púas,
candado en el cerrojo.
Sentencia de destierro.
El candado no es de fierro,
está hecho de enojo,
y de profunda decepción.
Ya es hielo el corazón,
ese mismo que en días pasados
nos hizo estar enamorados.
Ese mismo que me enseñó a amar,
hoy no me deja entrar.
Cambiaste la chapa de tu corazón,
hoy soy llave que ya no abre.
Y al descubrirlo, mi alma enviudó,
con la posibilidad nula de volverse a aclimatar.
Mi único recurso es la negación,
al ser una verdad para mi mente, inaceptable.
Haz construido una coraza impenetrable.
Desconfiguración en tu mente,
reconfiguración permanente,
para que ante el dolor,
puedas sentirte indiferente.
Acuérdate quién soy,
recuerda quiénes somos,
y lo que juntos, somos.
Sólo una lobotomía habría hecho esto posible.
O… ¿Perdiste la memoria?
¿Reseteaste nuestra historia?
Sea como haya ocurrido,
desvanece mi latido;
No puedo entrar a mi hogar,
y no me siento en casa,
en ningún otro lugar.

PH. ANA PAULA BARRIOS. «CAMBIASTE LA CHAPA». PORTUGAL, LISBOA, JULIO 2016