SEMBRAMOS

Viernes 17 de enero de 2014

Humillante la manera
en que te sacan de tu esfera
para echarte en esta perrera.

Donde no sólo pierdes tus derechos
como civil,
sino que también te arrebatan
tus derechos como humano. 

Donde sólo queda
hacerte de un hermano,
de alguien que pueda
y quiera sujetar tu mano
en este terreno tan huérfano. 

Nunca es equivalente
ni redituable
la forma en que el delincuente
o el culpable
reciben este castigo,
determinado
por un juez y algún testigo
en el juzgado. 

Quiénes somos
para poder decidir
el castigo
que alguien debe recibir.
Quiénes somos
para determinar
el umbral de pena
por el que alguien debe transitar. 

Qué cabeza
cree que es justa y transparente
la sentencia
que se otorga a un delincuente.
En qué momento creímos sensato
el modo de aleccionar a la gente. 

Cuál es el criterio
para decretar
cuánto es lo que cuesta
el daño reparar.
¿Cuáles son las bases
para afirmar?
¿Es esto justicia social? 

Cómo se pretende
una reinserción social
con estas condiciones
fuera de lo natural;
si se queda fuera,
todo lo emocional
y sólo te reducen
a animal racional.

Donde las únicas puertas
que se abren aquí dentro,
son las que llevan directo
al rumbo del resentimiento.
Y a pesar del intento,
desmotivan a cualquiera
estas paredes de cemento. 

Hoy pintamos
las paredes de colores
y en el desierto desolado,
sembramos flores.

Hoy nosotras
nos pintamos de colores
para tapar lo gris y amargo,
de los dolores.

…Y cuando todo esté podado,
¡sembramos!

Unknown

PH. ANA PAULA BARRIOS. «SEMBRAMOS». CÁRCEL DE MUJERES SANTA MARTA ACATITLA, DEL. IZTAPALAPA, MAYO 2013.