NUEVOS AIRES

Martes 10 de enero de 2012

Tarde lluviosa en Buenos Aires,
aires que bebo en esta taza.

Y mientras llueve,
la vida pasa;
pasa mojada desde mi terraza.

No se detiene,
nunca lo hace. 

Por cada ser que fallece,
uno nuevo aparece. 

No muere nada si antes no nace
algo que compense lo que se termina. 

Regeneración perene.

Vida en movimiento
que se rige del tiempo.
De condición imparable;
estabilidad inestable. 

Contemplo el horizonte
y me asomo más allá.
Me espera otro tiempo,
nueva dirección del viento. 

Termina aquí mi estancia,
se aleja la distancia. 

Regreso a pisar mi suelo,
a mirar otra área del cielo. 

Como ave, no hago pausa,
no importa la causa…
Regresaré a Argentina
esta tierra latina,
que me ha tatuado el alma
con su forma creativa.

nuevos aires