LOBA SOLITARIA

Martes 17 de febrero de 2009

Soy una loba solitaria
en medio de una selva esteparia,
que se siente enajenada ante cualquier manada,
que ha preferido su soledad en medio de la nada.

Sedienta de un amante
al cual mi amor entregar;
este que llevo dentro,
a punto de derramar.

Y con todo este amor,
¿qué hago?,
¿me lo trago?,
¿lo encierro?,
o… ¿en dónde lo entierro?

Pues no hay canje ni permuta,
no hay reciprocidad,
sólo la de la soledad;
aquella que me hace eco,
como si gritara a un hueco.

Soy una loba solitaria
cansada de aullar al vacío,
en fuga del mutismo y la perdición,
en busca de la retroalimentación.

Suelo ser papel bajo pluma sin tinta,
—si bien mi disposición nunca ha estado extinta—
encontraré tinta que se plasme en mí y hagamos obra,
literatura nocturna donde la inspiración nunca sobra,
donde la ilusión, vida cobra.

Alguien algún día responderá a mi alarido,
alguien que no sea sordo a mi voz.
Encontraré a un lobo de mi misma manada,
cansado de la cultura que practica el enjambre,
de beber sin sed y de comer sin hambre.

Alguien que sepa ver mi belleza,
que entienda el lenguaje de mi naturaleza.
Con quien sintonice en la misma frecuencia,
quien me refleje con su transparencia.
Quien pueda leer la esencia de mis versos
y logre hacer que me pierda con sus besos.

Soy una loba solitaria
en medio de una selva esteparia,
con profuso amor para dar
a quien mi alarido sepa escuchar.

Soy palabra suelta en busca de significado.
Soy un código complejo, enmarañado,
esperando ser descifrado.

Soy barro fresco sin alfarero;
obra de arte a medio terminar,
en busca de un artesano que me pueda completar.

Soy letra de canción sin melodía.
Lucha constante entre valor y cobardía.

Llegará significado ante esta palabra suelta,
ante esta mujer disuelta
en la esencia del sentir.

Encontraré alfarero que me entalle,
melodía que me solfee a detalle.

Soy pintura ciega,
llegará el indicado que sabrá interpretarme,
y sólo su ojo podrá pintarme.
No soy lienzo visible,
llegará el ser compatible que pueda definirme,
y sólo su pupila logrará teñirme.

loba solitaria