Lunes 24 de enero de 2011
Mi mente un lienzo en blanco loca por saberte vivo
te pintaba al extrañarte sin haberte aún conocido,
y cada trazo al dibujarte era un anhelo explosivo
que reafirmaba locamente que algún día serías mío.
Permanente aquí en mi mente,
¿Cuándo en mis brazos, hombre mío?
Hoy a mi lado más que pintado,
hoy te poseo alfarero del deseo,
hoy para siempre, mi niño amado.
