Miércoles 29 de abril de 2015
Por las noches,
mi conciencia, un sistema solar.
Tú,
uno de sus planetas.
En la muda obscuridad
sueles flotar,
bajo la ley de gravedad
que sólo tú decretas.
Y así
te manifiestas;
pululando en la órbita
de mi más profundo pensamiento.
De pronto,
sólo así, entras
al interior de mi atmósfera,
centellando en mi firmamento.
Presente,
siendo parte de mi todo,
pero independiente,
en tu propio eje.
Unidos por una vía de traslación,
viajando a un ritmo paralelo,
pero autónomo.
Bajo una misma dimensión
que nos lleva a vivir emancipados,
pero inmortalizados.
Así vives en mí.
Habitas en la conciencia que me habita.
De pronto vienes,
de pronto vas,
pero siempre estás.
Es tu forma
una pieza que me conforma.
Eternamente agradecida con el cosmos
por integrarte al microcosmos de mi individualidad.
Honraste mi viaje en el mundo con tu presencia,
gracias a la visita de tu existencia,
y aunque fue efímera en el exterior,
se perpetuó, propagándose en mi galaxia interior.
Eres planeta de mi sistema solar
que viaja en la atmósfera de mi conciencia.
Eres cometa que insiste en pasar,
envolviendo esta magia en un bostezo lunar.
Eres cometa de mi galaxia,
cuerpo celeste que se sublima
en las cercanías del sol;
creando cargas eléctricas desmedidas,
que van dejando destellos
que iluminan y embellecen mi interior.

PH. ANA PAULA BARRIOS. «GALAXIA INTERIOR». TALLER DEL PINTOR DIEGO NARVÁEZ, COL. SAN RAFAEL, FEBRERO 2016.