Miércoles 17 de septiembre de 2014
Sé que construyo el pensamiento con lenguaje
pero te pienso más allá del alfabeto,
por eso no me atrevo a darte un verso,
porque tu ser le queda grande a toda letra.
Tu concepto se desborda entre palabras.
¿Cómo encerrar tu esencia en algo limitado,
y encasillarte bajo etiquetas?
Si tu alma libre, vuela sobre lo nombrado.
Qué paradoja
que demerite a las palabras
y las recoja
para poder alabarte.
Qué ironía encuentro en la manía
de colgarme de lo que estoy criticando
para seguir intentando honrarte.
Y hoy lo único que puedo
es comerte a versos,
con los que intento rendirte honor,
versos de alabanza, versos de amor,
que no consiguen reflejar tu totalidad;
ni se quedan cerca de lo que más se parezca a ti.
Cómo intentar reducirte a significantes,
si tu significado es mucho más,
y por mucho rebasa mis letras
eso que liberas en los demás.
Pero se vuelve imposible describir lo que eres
y lo que llego a sentir cuando me hieres,
y lo que llego a sentir cuando me quieres.
Ni tu consciencia puede abordar lo que eres,
eres más de lo que puedes concebirte.
Absurdo que las palabras pretendan decir quién eres,
porque resulta insostenible describirte.
Qué paradoja
que demerite a las palabras
y las recoja
para poder alabarte.
Qué ironía encuentro en la manía
de colgarme de lo que estoy criticando
para seguir intentando honrarte.
Y hoy lo único que puedo
es comerte a versos,
con los que intento rendirte honor;
versos de alabanza, versos de amor,
que no consiguen reflejar tu totalidad;
ni se quedan cerca de lo que más se parezca a ti.
